jueves, 18 de febrero de 2016

Qué votaría Ada Colau

Escribía hace unos días Toni Soler un artículo en el Diari Ara mostrándose crítico con la indefinición de Ada Colau y las fuerzas de izquierdas en Cataluña (Catalunya sí que es pot, Barcelona en Comú, Podem, ICV-EUiA) respecto de qué votarían en un hipotético referéndum/consulta sobre la independencia.

Ciertamente, no sólo Toni Soler, sino el conjunto de partidos independentistas y sus medios, así como sus némesis "unionistas", presionan en uno u otro sentido para obligar a todo el mundo (personas físicas, organismos, instituciones...) a tomar posición clara, a decir abiertamente "Sí" o "No" a la independencia de Cataluña. Obviamente, es esta una presión interesada, ya que les permite situar el debate en el punto en el cual se sienten cómodos, donde un planteamiento de blanco/negro, o conmigo o contra mí, impide matices, niega discrepancias entre afines, y permite atacar sin ambages al adversario. Además, se pasa por encima del debate respecto del contenido y las propuestas que pudieran realizarse en uno u otro sentido, y se monopoliza a su vez eludiendo cuestiones que a ambos frentes resultan espinosas (paro, recortes, corrupción, desahucios, precarización laboral, y un largo etcétera).

Precisamente por estos motivos, debe rechazarse que desde estas posiciones se impongan los términos del debate y las posturas frontistas. La escala de grises es amplia, y a nadie debería exigírsele que se pronuncie respecto de algo que no se le ha explicado, ni se le ha informado en absoluto y que carece de contenido. Porque la realidad es que, a día de hoy, creer a aquellos que han gobernado destruyendo el Estado del Bienestar y robando los recursos públicos a mansalva para que les entreguemos a ciegas un cheque en blanco (continuando en España o en un nuevo Estado Catalán) confiando únicamente en su palabra respecto de que viviremos mejor si optamos por votar lo que ellos nos dicen, es una necedad. Porque la realidad a día de hoy es que el "No" ha implicado hasta ahora un no a todo, y que todo siga igual; el "Sí", por su parte, no ha propuesto nada relevante más allá de un brindis al sol, tal como brillantemente Jordi Évole le arranca a Artur Mas en este corte.

Por tanto, es necesario modificar los términos del debate. Tanto el "Sí" como el "No" deben ser propositivos, y los ciudadanos debemos rechazar que se nos trate como idiotas imponiéndonos tener que tomar una decisión a ciegas respecto de algo tan trascendente. Nos encontramos pues ante una forma de proceder más propia del despotismo ilustrado que de una democracia madura.

Y ante esta situación, a mi parecer, el hecho de no tener decidido qué se votaría en un referéndum es un signo de inteligencia.

sábado, 6 de febrero de 2016

Abusos sexuales en Els Maristes: Una reflexión más allá de lo políticamente correcto

Se ha destapado esta semana, por la denuncia del padre de uno de los afectados, un caso de abusos sexuales en el colegio Els Maristes del barrio de Les Corts, en Barcelona. Y el caso es que, tras leer la entrevista que le ha realizado El Periódico, siento por este hombre más pena que rabia; lo cual no quita que pueda también sentir lástima por las víctimas. Ambos sentimientos no son excluyentes, y por tanto no es incompatible que se pueda sentir lástima por agresor y víctima, en este caso concreto.

Y digo esto aún siendo consciente que es una reflexión que puede causar sorpresa (en el mejor de los casos). Pero hagamos un análisis serio y, como reza el título de esta entrada, huyamos de aquello políticamente correcto para entrar a fondo en la cuestión. Este ex-profesor de Educación Física no es un malnacido que haya obrado por pura maldad. En todo caso, es una persona enferma. Alguien que, por algún tipo de trastorno, siente una atracción sexual por los niños y no puede controlar sus impulsos. 

Lo verdaderamente relevante es que mucho me temo que, tras unos días de escarnio público en el cual los medios de comunicación y la ciudadanía dedicaremos todo tipo de exabruptos a este ex-profesor, todo caerá en el olvido (incluidas las víctimas, lamentablemente) y habremos perdido una nueva oportunidad para llevar a cabo reformas necesarias que eviten que este tipo de situaciones vuelvan a producirse. Porque, si bien es imposible garantizar que personas con esta patología no se acerquen a los niños, cuando alguien así está trabajando como docente durante 30 años y causa irreparables daños psicológicos a multitud de menores, es una obviedad señalar que  nos encontramos frente a un problema estructural del sistema educativo, que no ataja estas situaciones al primer síntoma.

La realidad es pues que este debate no se afronta porque implica hacer autocrítica y asumir errores, algo que ni los centros de enseñanza ni la propia administración educativa tienen ningún interés en llevar a cabo. Para estos actores es mucho más cómodo aislar la cuestión a la actuación individual del docente, demonizarlo, lavarse las manos y continuar como si nada hubiese ocurrido.

¿Cómo es posible entonces que una persona con una patología sexual grave como la que nos ocupa haya podido trabajar en una escuela durante 30 años y abusar de decenas de alumnos? 

Hay dos elementos que, a mi entender, deben considerarse como relevantes en esta situación. El primero de ellos, el hecho de que el centro donde se ha producido sea de titularidad privada. Y es que un colegio privado no deja de ser una empresa, y como todas ellas su principal motivación es la maximización del beneficio. Esto hace que vean a sus alumnos como clientes, y tiendan a ocultar los problemas (abuso sexual, acoso escolar...) porque si se destapa algún escándalo o disfunción, las pérdidas de alumnos serían también pérdidas económicas. En cambio, los centros de titularidad pública pueden afrontar los problemas que les puedan surgir con transparencia, centrándose exclusivamente en la búsqueda del beneficio del alumnado, y el factor económico no está presente para condicionar o incluso impedir la toma de decisiones que favorezcan una solución eficaz.

Por otro lado, está la responsabilidad del Departament d'Ensenyament. Cuando esta situación se ha producido durante un periodo de tiempo tan largo, resulta imposible creer que nadie supiese nada en el colegio. ¿Se plantea el Departament exigir responsabilidades a este centro sostenido con dinero público, y más concretamente a las personas que durante este tiempo han formado parte del equipo directivo, respecto de todo lo sucedido? Dichas responsabilidades pueden depurarse de dos formas: extendiendo la responsabilidad penal a todo aquel conocedor de la situación como encubridor de un delito, y por otro lado sancionando al centro con la pérdida del concierto educativo por negligencia muy grave.

Si adoptásemos estas medidas, estaríamos enviando un mensaje muy potente a todas las escuelas: encubrir u ocultar estos hechos acarrean consecuencias penales y económicas mucho más graves que afrontarlos, y estaríamos empujándolas a actuaciones más rápidas, eficaces y transparentes tan pronto tuviesen conocimiento de que se están produciendo hechos de este tipo en sus aulas.

Pero claro, es mucho más sencillo linchar al ex-profesor, permitir a la sociedad desahogarse de forma controlada durante unos días arengada por los medios de comunicación, y que una vez la cuestión caiga en el olvido con el paso de los días, todo siga igual sin que hayamos tomado medidas contra el centro que ha consentido los hechos, ni abramos el debate sobre la idoneidad de los conciertos educativos, y por supuesto sobre la responsabilidad de la inspección educativa y el Departament d'Ensenyament por su inacción. 
Y lo más grave de todo, habremos perdido una oportunidad más para aumentar la protección de nuestro alumnado.

martes, 19 de enero de 2016

La crítica absurda a todo lo público

La paranoide crisis económica que parece afectarnos (concepto que se nos repite hasta la saciedad como justificación de las vergonzosas medidas que se suceden) ha propiciado el aumento atroz de las críticas contra el sector público desde múltiples frentes.

Las instituciones estatales, autonómicas y municipales siempre han sido especialmente sensibles a la fiscalización ciudadana.Esto no es negativo por sí mismo, de hecho es altamente positivo que la población exija rigor en la administración de los bienes comunes, y no se limite a acudir de forma cuasi tele-dirigida a ejercer el sufragio sin más que añadir en los siguientes cuatro años.

Ahora bien, este nivel de crítica se ha tornado furibundo hasta un punto absurdo y, lo que es peor, perverso.

Absurdo porque es PENOSO que aquello que es de todos sea criticado ya no sólo por la ciudadanía, sino por quienes constituyen los órganos públicos y voluntariamente se han presentado candidatos a formar parte de ellos. Los que deberían ser sus mayores garantes (los gobernantes) se dedican a menospreciarlos y desmantelarlos, lanzándose a abrazar el libre mercado y las externalizaciones de servicios. A día de hoy, con el bagaje que nos da a la ciudadanía llevar unos cuantos años de crisis a las espaldas, ya podemos afirmar rotundamente que la externalización de servicios es en la mayoría de los casos un estrepitoso fracaso (sirva como muestra el deterioro del servicio, las condiciones laborales de los empleados y la elevada conflictividad laboral en Madrid) un nido de corrupción en dichas concesiones, así como un encarecimiento que acaba repercutiendo en la ciudadanía vía impuestos adicionales. Por ello, son no pocos los municipios que están ya trabajando activamente en la remunicipalización de la recogida de basuras o la gestión del suministro de agua, por poner dos de los ejemplos más claros.

Pongamos un ejemplo para ilustrar aún más. ¿A alguien se la pasa por la cabeza que un candidato a presidir cualquier entidad privada (empresa, club deportivo...) se presentase ante los electores con la intención de debilitar el organismo tanto como pueda, vendiendo sus activos a terceros y reduciendo su presupuesto, su margen de actuación y su capacidad general?

Pues esto es lo que ocurre hoy en día en la política, ni más ni menos. Nos están desmantelando el Estado del Bienestar en nuestras narices sin el menor decoro y no sólo nos parece bien, sino que exigimos que se haga al mayor ritmo posible. Frases como: "Que los políticos se aprieten también el cinturón" circulan alegremente, como si el dinero de los presupuestos lo pusieran ellos de su bolsillo. El problema es que se confunde, con el beneplácito de la derecha que no sólo lo aplaude sino que lo alimenta, el gasto superfluo con el necesario. La reducción de gasto público conlleva en una simetría casi perfecta un aumento de la desigualdad y la pobreza, y los sufren principalmente las capas más desfavorecidas de la sociedad.

Por supuesto hay medidas que, aunque no supongan un ahorro real, sirven para dar ejemplo y son una muestra de buena predisposición, como la racionalización de coches oficiales (tanto en número como en uso) o la supresión de otros privilegios como palcos, planes de pensiones privados o similar.

Pero no nos dejemos engañar. Cuando el Sr. Rajoy dice:"Por cada puesto de trabajo que se destruye en el sector público, se crea uno en el sector privado" miente. Y es tan sencillo de entender como que si todo el mundo ha de pagar de su bolsillo la atención médica o  la educación de sus hijos/as, como no todo el mundo se lo podrá permitir, caerán el número de pacientes y el de alumnos, y por tanto se necesitarán menos maestros y médicos en el sector privado de los que existen en el sector público. Por tanto, no se crea empleo en el sector privado, y se deja a la ciudadanía sin el acceso a los servicios básicos.

La realidad es que el descenso del gasto público busca poder rebajar los impuestos a las rentas más altas. Pero eso les da igual a las personas pertenecientes a esa clase social, porque ellos sí pueden pagar un médico y un colegio de élite.

Si usted no puede costeárselo, piénselo dos veces antes de volver a criticar al sector público. Por su propio bien.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Anàlisi dels moviments socials a Espanya

Después de bastantes meses sin actualizar (imperdonable) me animo a colgar un análisis sobre los movimientos sociales (léase 15-M) en España, el cual he redactado para la asignatura "Teories i sistemes polítics" con una evaluación muy favorable =).

Espero, como siempre, vuestros enriquecedores comentarios. Os dejo con el texto:

En primer lloc, per tal d'analitzar el què es defineix a l'enunciat com a “moviments socials” de forma genèrica, agafaré com a referència il·lustrativa el cas del moviment sorgit amb força a Espanya la setmana anterior a les eleccions municipals del 22 de maig, conegut popularment com a “15-M” perquè entenc que moltes de les seves característiques són comunes a molts altres grups sorgits dins la societat civil (és a dir, al marge del sistema polític).


Resumint-ho molt, ja que entenc que no és objecte d'aquesta PAC aprofundir en les causes que provoquen aquests moviments, podríem dir que aquest grup de protesta/ reivindicació sorgeix com a resposta a un descontentament social envers el poder polític en general a causa de la crisi econòmica, i de la gestió que d'ella n'han fet els diferents partits polítics inclosos en els òrgans de govern.


Dit això, respecte del paper que aquests moviments poden jugar a la vida política, penso que cal centrar-se en una característica absolutament definitòria d'aquesta mena de grups, que penso és alhora la clau del seu èxit, però a la vegada el seu principal escull. Aquest tret no és altre per a mi que la seva profunda heterogeneïtat.


Aquesta heterogeneïtat és, d'una banda, la clau de l'èxit perquè permet aglutinar tot el descontentament social, vingui d'on vingui. És, en aquest sentit, un moviment clarament inclusiu, on tothom que tingui quelcom a reivindicar pot tenir-hi cabuda.


Al meu entendre, aquest gruix de persones descontentes es podrien englobar en dos grans grups:


  • Persones descontentes amb les accions dels governants, però que no qüestionen el sistema: Dins d'aquest grup trobaríem persones que tenen reivindicacions concretes respecte polítiques específiques: facilitat d'accés a l'habitatge, polítiques de lluita contra l'atur, majors serveis socials, dació en pagament hipotecari, canvi de la llei electoral per fer-la més representativa i no afavorir els partits majoritaris, reforma fiscal per avançar cap un sistema més equitatiu, millores laborals, i d'altres similars. Aquest grup no posaria en dubte, per tant, el sistema en sí mateix, i encaixaria dins la definició que es fa de la legitimitat democràtica a la pàg. 19 del mòdul 2: “Una de les virtuts del sistema democràtic és la convicció que la seva legitimat no es veu alterada malgrat que la legitimació als governs, als partits i a les polítiques pot ser ràpidament i fortament fluctuant”.

  • Persones que posen en dubte la legitimitat del sistema democràtic com a forma de govern: Aquí trobaríem tots aquells que (barroerament i de forma simplificadora al meu entendre) són titllats d'antisistema, com ara anticapitalistes, anarquistes contraris a la figura de l'estat central i similar. Aquests grups no tenen reivindicacions concretes, sinó que neguen i s'hi oposen al sistema polític i econòmic establert, de forma general. Des d'una perspectiva sociològica, són inherents a tota societat, ja que cap sistema de govern ni d'organització econòmica pot ser absolutament equitatiu ni generar un consens absolut entre els governats.


Però alhora, aquesta gran diversitat de reivindicacions és, al meu parer, la principal debilitat dels moviments socials, perquè impedeixen de forma clara la seva vertebració cap a propostes i accions concretes i, el que és més important, efectives (perquè no ens enganyem, acampar a les diferents places del país pot ser una molèstia o inconvenient per als governs i els partits, però no constitueixen per elles mateixes un perill envers el sistema polític i econòmic).

Com hem vist en el punt anterior, gairebé l'únic nexe comú entre les persones que integren aquesta mena d'iniciatives civils és el descontentament o la reivindicació. El cas del 15-M, que hem agafat com a exemple a l'inici, és totalment il·lustratiu a Espanya. Amb el pas dels mesos, un moviment que va esclatar amb força i va gaudir d'un enorme suport i simpatia popular, s'ha acabat dissolent sense haver aconseguit caminar de forma clara cap a objectius concrets. És cert que alguns dels seus integrants han recolzat altres iniciatives, com donar suport a la PAH (Plataforma d'Afectats per la Hipoteca) aturant alguns desallotjaments (o més aviat ajornant) però no s'ha vehiculat de forma concreta (i és una llàstima) tota aquesta mobilització tan potent. Precisament, al meu entendre, la heterogeneïtat dificulta, d'una banda, arribar al consens necessari per dur a terme accions concretes, i de l'altre posar-se d'acord per establir un ordre de prioritats respecte a les accions o reivindicacions que es poguessin acordar sembla poc menys que utòpic.


Respecte d'aquest punt, val a dir que per a l'elaboració d'aquest treball s'ha tractar de cercar algun manifest o recull de propostes unitari, i l'únic que s'ha trobat han estat propostes genèriques, declaracions d'intencions i successius acords assemblearis sorgits a diferents ciutats, sense connexió entre ells i sempre titllats com a provisionals, oberts a ser modificats i pendents de ratificació. Alguns d'aquests escrits els podem trobar a les adreces incloses a les fonts d'informació.


Arribats a aquest punt, el fet que un ampli sector dins el moviment s'hagi negat en rodó a formar un partit polític propi o fins i tot a ésser representat per cap d'ells (Izquierda Unida ha estat l'únic partit estatal que s'ha posicionat de forma rotunda a favor del moviment, però el propi moviment ha preferit marcar distància) el torna un fet al marge del sistema polític. Per tant, no podria afirmar que aquesta mena de moviments socials facilitin l'apropament dels ciutadans a les institucions. Fins i tot m'atreviria a dir que els allunyen, ja que augmenten el descontentament de la ciutadania envers les institucions polítiques. Parlaríem, en aquest sentit, de “desafecció”.


Ara bé, això no ha de significar, ni de bon tros, que no apropin els ciutadans a la política, si entenem que la política no té perquè limitar-se únicament als òrgans governamentals i els seus edificis. El fet que es celebrin assemblees participatives, on els ciutadans es llencin a debatre els seus problemes, les seves inquietuds o escoltar alternatives al sistema imperant evidentment apropen la ciutadania a la política d'una forma que no succeiria si aquestes mateixes persones estiguessin assegudes al sofà de casa seva.


Malgrat tot, entenc que és aviat encara per afirmar que aquests moviments estiguin substituint els partits polítics com a òrgans de representació. En tot cas, estan omplint un buit que els partits polítics avui dia no cobreixen, i que no és altre que la voluntat d'un grup no menyspreable de la població de gaudir d'una major participació en les decisions diàries dels parlaments i els governs, més enllà d'escollir uns representats cada quatre anys perquè, durant aquest període de temps, puguin fer i desfer a voluntat.


No obstant, com hem pogut observar a les darreres eleccions, aquests grups tenen una influència creixent dins el sistema. Si ens fixem en els resultats dels diferents partits, el partit al govern (PSOE) ha patit el pitjor resultat de la seva història. Evidentment, la crisi econòmica l'ha fet caure clarament, però no podem pensar que el moviment 15-M no ha influït en aquesta davallada. Alhora, el vot s'ha fragmentat molt més, i ha baixat el bipartidisme, fet que va en la línia apuntada respecte la heterogeneïtat dels grups de descontents amb la situació. Izquierda Unida, que com deia abans s'ha apropat clarament al moviment, ha pujat espectacularment (malgrat una llei electoral que no és gens representativa i que després de més de 30 anys de democràcia ha quedat obsoleta).


Alhora, el govern socialista, influït per les mobilitzacions i les demandes socials, va tractar d'apropar-se als popularment anomenats “indignats” amb mesures més pròpies d'una política socialdemòcrata, com ara recuperar l'impost de patrimoni o augmentar el límit de sou no embargable per càrregues hipotecàries de 600 a 1000 euros.


Tot i així, aquesta ha estat, en certa manera, una victòria pírrica. El vot d'esquerres, descontent amb les polítiques liberals del govern socialista, ha pujat a altres formacions, però s'ha fragmentat de tal manera que ha permès una amplia majoria absoluta de la dreta.


I és que, com deia, la gran riquesa de l'esquerra, que no és altre que la seva diversitat, es també el seu principal escull quan es situa davant una contesa electoral. I si no, que els hi preguntin als italians...

jueves, 24 de febrero de 2011

La gran ciudad

Como hombre de provincias que se podría decir que soy, reconozco que no me gusta demasiado la gran ciudad (entiéndase Barcelona) y por tanto evito en la medida de lo posible desplazarme a ella.

En cualquier caso, cuando la visito me sorprenden hechos que muy probablemente están a la orden del día y pasan desapercibidos para los urbanitas habitantes de la capital autonómica.

De entre estos hechos, destacaría sin duda el contraste entre el gran bullicio y proximidad de las personas (en lo que al espacio físico se refiere) y la impersonalidad que entre ellas reina. Cuanto más rodeados de gente estamos, más somos presa de la soledad.

Mientras me hacía a mí mismo esta reflexión, me he sorprendido observando como, a escasos metros del banco en el cual esperaba sentado a un amigo, un hombre rebuscaba con energía en los contenedores de basura. Al lado del señor, una mujer custodiaba un carro de la compra con algunos cachivaches en su interior, mientras esperaba algún resultado fructífero de la inspección de su acompañante.

A todo esto el tráfico, tanto de personas como de vehículos, ha continuado imperturbable. No he podido evitar entristecerme al ver como el hombre le tendía a la señora una bolsa de plástico con barras de pan duro en ella, y como la mujer las ingería con avidez.

Pero lo que de verdad me ha dolido ha sido comprobar como, frente a esta imagen, ante este hecho, todos actuamos con normalidad, alienados, enajenados, aceptándolo con mezquina naturalidad.

Finalmente, he llegado a la conclusión de que la escena que me mostraba esta pareja no era la imagen de su miseria, sino de la nuestra.

jueves, 10 de febrero de 2011

Sobre la cuestión nacional...

Es curioso comprobar hasta qué punto las presuntas insignificancias no lo son tanto y como, en muchas ocasiones por desgracia, los hechos raramente son casuales.

La supuesta menudencia en sí no es otra que el último anuncio de Estrella Damm, que ha congregado por igual a enfervorizados defensores adheridos a la causa, así como encolerizados detractores.

Debo confesar que, asumiendo la vergüenza de convertirme en catalán de segunda categoría al afirmarlo, me encuentro dentro del segundo grupo. De hecho, me entristece comprobar cómo el nacionalismo simplón y rancio ha calado hondo en la sociedad que habito.

Entrando ya en el análisis del spot publicitario, lo primero que llama la atención es la sempiterna alusión al Barça y su vínculo con la representatividad de Catalunya.

Que yo sepa, el Barça es un club de fútbol, y en todo caso representará a sus aficionados. Admito plenamente que es un club seguido masivamente en el territorio, pero no puedo aceptar esta equiparación. Los catalanes que no somos del Barça ni somos menos catalanes, ni nos sentimos representados por él. Rechazo de plano esta homogeneización simplificadora.

Ya sé que los defensores de esta hipótesis alegaréis que en tiempos de Franco era una válvula de escape irredentista que reconozco e incluso valoro positivamente, pero Franco murió hace ya 35 años, y creo que ha quedado sobradamente acreditado que no se consigue mayor financiación ni más altas cotas de autogobierno goleando ampliamente al Madrid una y otra vez. Eso sí, nos mantiene contentitos y evita que vayamos a linchar a los dirigentes implicados en el expolio del Palau de la música, el caso Pretoria, la crítica situación económica de la Generalitat (y me quedo corto calificándola de crítica) o los recortes generales del estado del bienestar que se están haciendo con podadora industrial sin ningún interés en disimular.

Eso sí, la culpa de todo la tiene Madrid ¡¡ Y cuando vengan al Camp Nou se van a enterar!! Digo yo que alguna cuota de responsabilidad tendrán los políticos autóctonos, sin menospreciar los amplios poderes de la globalización liberal.

Aún así, no me voy a extender (más) con el tema futbolístico porque no me preocupa demasiado, así como tampoco me interesa hacer ránkings de catalanismo.

Seguidamente, el anuncio nos lleva a la parte más patética: una exaltación nacionalista de muy baja calidad y más propia del S. XIX, pretendiendo situarnos a los catalanes como seres muy cortos de miras, que no vemos más allá del Ebro y los Pirineos, y nos creemos el ombligo del mundo. Si yo viese este vídeo desde cualquier otra parte del mundo, sentiría profunda pena por el pueblo (o debería decir la etnicidad, si soy fiel a la antropología) que lo ha realizado.

Y es que creo que a cualquiera con dos dedos de frente no se le puede escapar que los catalanes, así como cualquier otro pueblo, nación, estado o agrupación POLÍTICA Y ARTIFICIAL que el lector quiera añadir, tenemos nuestras cosas buenas y nuestras cosas malas. No somos mejores que nadie (que prepotencia tan sonrojante) ni tampoco peores.

Además, la enumeración tampoco es neutral. Si escuchamos con atención, veremos que las virtudes citadas corresponden mayoritariamente a las provincias de Barcelona y Girona, con escasa aparición tarraconense y nula Lleidatana. ¿Tendrá algo qué ver la localización de la principal fábrica de San Miquel en la terra alta?

Otra cosa que tampoco entiendo es qué pintan Els amics de les arts por ahí en medio. Y que conste que es un grupo que me gusta y hace escasos días estuve en un concierto suyo. Precisamente por eso, no entiendo por qué se han prestado a coprotagonizar algo que entra en contradicción con algunas letras de sus canciones, que van más en la línea de la crítica fina a algunas de las absurdeces construidas alrededor de la cultura catalana. Entiendo que la fama embriaga y el montante económico debe haber sido importante, pero a mí me parece un patinazo en su carrera o, como poco, en su coherencia como grupo musical.

Y es que la cuestión nacional, a la que aludo en el título, es más compleja de lo que nos quieren hacer creer, y dudo que muchos de los políticos que la reivindican, realmente estén interesados en llevarla hasta sus últimas consecuencias porque ¿de qué vivirían entonces?

Voy a admitirlo abiertamente: soy independentista. Si de mí dependiese, proclamaría la independencia de Catalunya hoy mismo. Si algún día (que no creo que yo vea) se realiza un referéndum oficial sobre el particular, votaré afirmativamente sin dudarlo. Creo que a día de hoy, con datos en la mano, es un lastre para Catalunya pertenecer al estado español, a todos los niveles: político, económico, social...

Llegados a este punto, quizás convendría hacer un análisis serio de qué riesgos conllevaría la independencia de Catalunya. A mí me parece un proyecto que tiene grandes peligros, en caso de llevarse a cabo.

En primer lugar, existe el gravísimo riesgo de sumirnos en un estado de exaltación nacionalista embriagadora que nos llevaría a las puertas de un estado fascista, con senyeras por todas partes, niños cantando Els segadors en las escuelas (el que crea que exagero que sepa que ésta medida estuvo en estudio hace unos años para fomentar el "sentiment nacional") y una caza de brujas a los unionistas. No sería, ni mucho menos, la primera vez en la historia.

Otro problema que podríamos encontrar sería el encaje de los diferentes proyectos. Es fácil ponerse de acuerdo cuando se habla de aumentar las cotas de autogobierno. Ahora bien, cuando ya tienes todo el gobierno, hay que encajar los diferentes proyectos. ¿Sería tan fácil mantener la estabilidad democrática? Me parece ingenuo creer que se conseguiría con facilidad y asepsia democrática. Pensad en Irán, en Rusia, en Yugoslavia o en Egipto o Túnez más recientemente.

Por otro lado, estaría el encaje internacional. ¿Aceptaría de buen grado la Unión Europea, la ONU, y el resto de organismos mundiales la entrada de Catalunya de un día para otro, sobre todo teniendo en cuenta que probablemente el estado español (con relaciones internacionales plenamente consolidadas y mucho más influyente que la incipiente Catalunya) no sería precisamente nuestro mayor valedor?

Mantengo, pese a todo, mi posición independentista. Sólo pido que, si vamos a hablar de temas serios, seamos rigurosos, y no vendamos humo.

Admitámoslo: a día de hoy, no tenemos como pueblo los arrestos necesarios para dar un puñetazo encima de la mesa y plantear seriamente la independencia.

Así que, como diría nuestro proyecto de Berlusconi particular (aunque él se crea Garibaldi, continuando el símil): "¡Que no nos embauquen!".

miércoles, 19 de enero de 2011

No se preocupe señor...

- Puede usted ir a comer a un restaurante de comida rápida y dejar la mesa hecha un auténtico asco.
- Cuando el camarero le tome nota de su pedido, no es necesario que le responda a su saludo inicial, y puede directamente decirle qué va a tomar. Actúe ante él como si de una máquina se tratase.
- Mientras coma, sus hijos pueden molestar a los otros clientes, correr, gritar, romper, desordenar, incluso lanzar objetos a los trabajadores y todo cuanto consideren oportuno.
- Por supuesto, usted puede desentenderse por completo de su comportamiento mientras charla animosamente con aquellos que le acompañan.
- Si va usted al baño, utilícelo cómo considere oportuno. Si se encuentra indispuesto, puede vomitar en el suelo y no es necesario que avise a ningún trabajador para que lo limpie.
- Aunque haya un cartel que pida que mantenga la distancia con la barra y las bandejas de comida, coja usted lo que considere oportuno antes de que el camarero le avise de que ya está su pedido, sin importarle lo más mínimo si a los camareros les dificulta su labor el saber si, de las 20 bandejas que están preparando, ya han colocado o no en la suya aquello que ha solicitado.
- Tampoco se preocupe si aquello que ha cogido no corresponde a su bandeja. Especialmente si ha cogido patatas fritas y se deben tirar, ya que no eran las suyas.
- Apóyese en la barra e impida con su cuerpo que los trabajadores puedan usarla para situar las bandejas que están preparando. Nuevamente ignore los carteles que le piden que mantenga la distancia.
- Si el 90% de las mesas del local están libres, elija para sentarse una que esté por recoger, y exija al camarero que se la limpie inmediatamente.
- Si, cuando haya acabado de comer, desea usted ir al cine, compórtese siguiendo los mismos patrones: hable en voz alta, llene el suelo de palomitas y esparza la bebida por él, permita que sus vástagos chillen, salten en la butaca y den patadas en el asiento delantero.
- Después de tan provechosa jornada, si desea realizar algunas compras, diríjase al centro comercial más cercano. Cuando esté en él, empuje, pise, golpee y chóquese (la intencionalidad es irrelevante) con el resto de transeúntes. Jamás pida disculpas y por supuesto no se gire a mirar a las otras personas por si las ha lastimado.
- Trate a los trabajadores del centro comercial en los mismos términos ya descritos anteriormente.
- Use, a su vez, las mismas directrices con sus hijos.

Porque usted paga.

martes, 4 de enero de 2011

Democracias: todo por hacer

Decía José Saramago, en el manifiesto que él mismo redactó y leyó a la finalización de la manifestación multitudinaria contra la guerra de Irak en Madrid, que nos han hecho creer que la democracia es una meta, y que una vez ya instaurado un sistema de gobierno democrático, ya está todo hecho. El nobel portugués, por contra, advirtió acertadamente que la democracia es un punto de partida en el cual cada día los ciudadanos debemos pelear por su avance y su construcción.

Habitualmente, las personas que se atreven a criticar el sistema democrático de gobierno son atacadas con vehemencia, y acusadas de antisistema, fascistas y antidemocráticos. Según mi modesto parecer, aquel que critica la democracia puede tener en sí mismo mucho más de demócrata que los que, interesadamente, la dogmatizan, y la unificación de las posturas críticas es una estrategia de deslegitimación interesada.

Pero claro, es normal que aquellos que están en el poder defiendan el sistema, ya que los cambios son peligrosos para los que ostentan posiciones de privilegio.

Pues bien, a riesgo de ser tildado de antidemócrata, creo que es importante poner de manifiesto algunas carencias del sistema, las cuales resulta sorprendente no sean objeto de intensos y profundos debates para buscar fórmulas de mejora de las mismas.

En primer lugar, la separación de poderes es deficiente. Ya no por el hecho obvio que las injerencias que el ejecutivo y el legislativo ejercen sobre el judicial. sino porque la participación democrática de los ciudadanos en el gobierno del país es nula. Las democracias se convierten en dictaduras de cuatro años en las cuales los ciudadanos sólo vamos cada cuatro años a escoger el próximo dictador.

Quien lea el párrafo anterior creerá que exagero al calificar los gobiernos de dictatoriales. Pensemos en las reformas de Grecia, Francia, Irlanda, Portugal y España, en las claras y contundentes protestas ciudadanas (las menores en España, para vergüenza nuestra) y las actuaciones policiales de represión que las han acompañado, y tómese de nuevo en consideración lo escrito anteriormente.

Otro aspecto a denunciar es el del perfil de los gobernantes. En defensa de una supuesta igualdad de oportunidades mezquina e irreal en la práctica, cualquier persona puede ser un cargo político con elevadas responsabilidades y grandes capacidades de decisión. Aunque sea un analfabeto. Pese a ser un inepto. Aun sin haber demostrado ninguna capacitación para el puesto.

Podemos citar ejemplos: En un contexto cada vez más internacionalizado políticamente, los últimos tres presidentes de gobierno españoles (el actual inclusive) no hablan inglés. La actual ministra de Exteriores, lo fue anteriormente de Sanidad, y no me creo que sea una experta en ambas áreas. De hecho, creo que ella sola se ha encargado de demostrar su falta de competencia en cualesquiera de las dos. El conseller d'Educació saliente de la Generalitat no tiene absolutamente ninguna formación en el ámbito educativo, y jamás ha desempañado ninguna tarea relacionada en lo más mínimo con la docencia. Podría seguir durante meses.

¡Ah¡ y... Bush.

No nos engañemos. Los dirigentes políticos son unos actores populistas entrenados (de forma deficiente) en el arte del engaño, la oratoria y la manipulación. Nada tiene que ver su competencia o capacitación para las tareas que desempeñan. Desgraciadamente, la democracia convierte a la clase dirigente en seres de escaparate.

Evidentemente, en este punto intervienen claramente los ciudadanos. Para que el engaño y la farsa del sistema se pueda llevar a cabo, debe haber quién se la trague. La máxima: "Una persona, un voto" es, como poco, deficiente.

Porque... ¿Es justo que el voto de una persona con una elevada formación, que ha pasado meditando semanas, o incluso meses, respecto a cuál será su elección el día señalado para el sufragio, tenga el mismo valor que el de una persona que NO SABE lo que significa políticamente las palabras "izquierda" y "derecha"?.

Oh si, ya sé: defiendo la oligarquía. No estoy diciendo esto. Yo digo: esto es deficiente, y creo que a todas luces lo es. Con el sistema actual sólo se necesita engañar con populismos a un grupo lo suficientemente grande de personas con nivel de formación muy bajo (que en España abundan, y no lo digo yo, lo dicen las estadísticas que demuestran que, entre licenciados y personas sin estudios, hay un agujero negro dónde deberían estar los ciudadanos que en el resto de Europa corresponde a aquellos con estudios medios) y ya habremos conseguido que los menos preparados para decidir quién debe gobernarnos hayan tomado esa decisión.

Insisto, sé que éste último párrafo abre una caja de Pandora peligrosa, pero como he dicho al principio, que no tengamos, a día de hoy, un sistema mejor, no implica que no tengamos la obligación moral de cuestionar el actual, y buscar fórmulas de mejora.

De hecho, la cuestión no es tan difícil. Una sociedad democrática no es aquella en la cual los ciudadanos se dirigen a las urnas cada cuatro años como borregos, sin tener demasiado claro qué y porqué votan. La verdadera sociedad democrática sería aquella que considere esencial dar a TODOS sus ciudadanos un nivel de formación mínima que le permita ejercer la ciudadanía de forma crítica y responsable, con suficientes elementos de juicio y herramientas que le capaciten a tal efecto. Y, por supuesto. el nivel mínimo de formación que cualquier sociedad democrática debería permitirse para todos y cada uno de sus ciudadanos debería estar muy por encima del que se tolera a día de hoy.

Y es que, como decía Winston Churchill : "La democracia es el peor sistema de gobierno de la historia, con excepción de los anteriores".

lunes, 27 de diciembre de 2010

La ¿deseada? muerte del capitalismo

Lo cierto es que, desde posiciones izquierdistas (ya sea nmarxistas, comunistas o incluso algunos socialdemócratas, pero de verdad) siempre se ha simpatizado con la idea del fin del capitalismo, y con sus crisis sistémicas hemos creído ver esperanzados el fin que profetizó Marx.

Por desgracia, el sistema capitalista, o más concretamente aquellos interesados en insuflarle vida, han sido de lo más ingeniosos en hacerlo resurgir cual ave fénix tras cada incertidumbre histórica, más fotalecido incluso que antes.

Yo personalmente, hace tiempo que creo que a día de hoy el capitalismo ha muerto.

Para ser más exacto, quizás debería decir que ha mutado. Desde una perspectiva histórica, ya no vivimos en el modelo capitalista surgido de la revolución industrial del S. XVIII.

A día de hoy, vivimos en un modelo mundial en el que las democracías son títeres de poderes superiores, llamados "los mercados" que dictan las acciones a tomar con un determinismo falaz pero aceptado como tal por los ciudadanos. No desarrollaré nuevamente respecto la diferencia entre alienación o desilusión (para ello, consultar la entrada anterior titulada "De la represión a la desilusión).

Sea cual sea la razón del inmovilismo ciudadano, ya que creo que es una suma de factores más que uno en concreto, el hecho es que el continuo aumento de poder y competencias del sector privado en detrimento del sector público que, según el liberalismo era la vía para el desarrollo económico que redundaría en el progreso a todos los niveles para toda la sociedad, ha dejado a los estados en posición de títeres frente a los grandes capitales.

Creo que hasta aquí no aporto nada relevante. Cualquier persona con dos dedos de frente puede verlo.

La pena es la falta de un discurso alternativo. La izquierda está desconcertada, desaparecida en combate, sin capacidad de articular respuesta, y por desgracia ese desconcierto existe a nivel mundial.

Es realmente descorazonador ver que nos hemos pasado años deseando (con más idealismo travieso que verdadera reflexión al respecto) deseando la muerte del capitalismo, y cuando ésta ha llegado nos hemos dado cuenta que lo que viene detras es peor.

Santiago Niño Becerra, en su libro "El crash del 2010" llama al nuevo sistema económico Corporativismo. A mí me parece acertado.

A día de hoy, ya no se ven tan lejanas ni distópicas las películas futuristas en las que las grandes empresas (o corporaciones mundiales) con sus própios servicios de seguridad (ejército, policía) controlan vastos territorios, macrociudades-estado a semejanza de las polis griegas, y los estados han desaparecido.

Por cierto, fuera de las ciudades malviven indigentes, todo aquel que no es necesario para la corporación mundial, que ni tan siquiera tiene la condición de ciudadano, del que nadie se ocupa, y que por supuesto, tiene el acceso prohibido a la civilización.

¿Reaccionaremos? ¿Si lo hacemos, cuáles serán las consecuencias?

Las crisis, para superarlas con mejoras, han de ser convulsas. Históricamente, siempre ha sido así.

Las revoluciones y las guerras se leen muy comodamente y se entienden, con una clarividencia casi ofensiva para aquellos que las vivieron, perfectamente en los libros de historia.

Ahora bien, vivirlas en el ojo del huracán ya es otra cosa. Y para que de esta crisis no salgamos mucho peor de lo que entramos, esto tiene que petar. Y si peta, no será agradable.

Si sabemos cuál de las dos opciones prefiere una persona, ya sabemos de ella toda la información necesaria.

jueves, 24 de junio de 2010

Una frase para pensar

Rosseau: " Entre el rico y el pobre, la libertad oprime."

Qué clarividente este señor, respecto del liberalismo =).

miércoles, 3 de octubre de 2007

Para reflexionar

Os dejo este video para reflexionar sobre el contenido del mismo.
A mi personalmente lo que más me ha llamado la atención al verlo, no ha sido el hecho de horrorizarme viendo a los pequeños haciendo las barbaridades de los adultos, sinó no escandalizarme al ver a los adultos. Me ha dolido verme a mi mismo como un individuo manipulado. He llegado a la conclusión de que debe escandalizar el hecho, y no más por que lo haga un niño.

martes, 2 de octubre de 2007

Educación para la ciudadanía


Os adjunto un artículo de opinión que he escrito como parte de un trabajo que he tenido que entregar en la universidad, y sobre el cual me gustaría conocer vuestra opinión. ¡¡Un abrazo!!

Editorial sobre la implantació de la nova assignatura d’educació per a la ciutadania.


Aquests dies, amb l’inici del nou curs escolar, s’ha introduït als centres de primària i secundaria la nova assignatura d’educació per a la ciutadania, una matèria que va generar un debat polític intens. Potser seria el moment de preguntar-nos perquè una assignatura que ocupa durant tot l’Ensenyament Primari un total de 35 hores lectives (segons el Currículum del MEC), i 50 en l’Educació Secundària Obligatòria, misèria comparat amb les més de 600 que estan previstes per l’anglès o les 385 de l’educació física, ha suscitat tanta polèmica i ha exacerbat els ànims dels sectors conservadors de l’Estat.

Com es possible que una assignatura que, en principi, es presenta com una iniciativa que vol promoure valors com el respecte, la tolerància, la convivència, el civisme i la integració social, generi detractors? Pot haver algú que realment estigui en contra d’aquest valors que semblen, a priori, universals?

Potser val la pena parar-se a analitzar realment el significat d’aquestes paraules i perquè fan tanta por a segons quins sectors. Vagi per davant que tota assignatura que pretén transmetre més uns valors que no pas uns coneixements sempre corre el risc de voler “adoctrinar” els futurs ciutadans del demà en favor de la ideologia política governant, i la ingerència dels governs en l’àmbit educatiu ha estat històricament un fet, i es responsabilitat de tots nosaltres, ciutadans, vetllar perquè la transmissió d’aquests valors sigui el més objectiva i neutral possible. El partit socialista així ho ha volgut explicar i presentar en tot moment. El temps els hi donarà o traurà la raó.

Ara bé, donant un vot de confiança al govern estatal, i pensant que això serà així, la dreta estatal ha criticat no la suposada subjectivitat de la matèria, sinó els propis valors exposats. En aliança amb l’església, han carregat contra valors com el respecte a les llibertats. Potser el que fa por es que els ciutadans es tornin tolerants i aprenguin a pensar per si mateixos, perquè si això succeeix gran part del seu discurs s’enfonsa. Si els ciutadans del demà aprenen a respectar els altres, respectaran la llibertat sexual, estaran educats en la igualtat entre homes i dones, aprendran a pensar per si mateixos, ser crítics i no quedar-se amb les opinions dels altres, estaran més informats en quan a sexualitat i potser evitarem embarassos no desitjats d’adolescents, i tot un llarg etcètera que podem derivar dels valors més a dalt esmentats.

L’església i els partits de dretes s’haurien de preguntar perquè els hi fa por la igualtat, perquè estan en contra de que els ciutadans pensin per si mateixos, estiguin més ben informats i desenvolupin el seu judici crític. Si creuen fermament en la seva ideologia, la veuen com fonamentada i basada en raonaments sòlids i honesta en la seva intencionalitat final, no hi ha motius per témer. El fet de posar el crit en el cel fa que ells mateixos, sense haver estat induïts per ningú, s’hagin posat en evidència.

lunes, 23 de julio de 2007

Apoyo a "El Jueves"



Y es que... en este país a veces parece que vamos hacía atras en lugar de hacia delante. Es lamentable que un juez con ganas de hacer meritos y ponerse alguna medallita delante de los poderes fácticos sea capaz de hacer retroceder a todo la nación a los tiempos de la censura franquista. Y digo esto basicamente porque "El Jueves", publicación de la cual me confieso lector asiduo, ha publicado, dentro de su formato de crítica satírica, viñetas mucho más agresivas que la censurada, de ahí la incoherencia de la decisión. Parece que, aunque nos jactamos muchas veces de nuestra democracia, esta no está tan desarrollada como nos creemos. De otro modo no se entiende este ataque a la línea de flotación de una publicación emblemática y, de rebote, al conjunto de la libertad de expresión y crítica. Hay quien podrá decir que la libertad de expresión tiene un límite, y no debe enarbolarse como excusa para faltar al respeto a quien plazca, pero en el contexto de la publicación que nos ocupa, de contenido crítico-humorístico, está fuera de lugar la censura aplicada. Es todavia más desmesurado si se piensa en el hecho de que el director y el dibujante de la portada han sido llamados a declarar y la fiscalía ha solicitado dos años de carcel para ellos. Ahí es cuando realmente te das cuenta de que la desproporción es totalmente injustificable en un país supuestamente "democrático".

sábado, 14 de julio de 2007

La "sociedad"


La sociedad...ese argumento que todos utilizamos para justificar nuestros malos hábitos, nuestro fracaso colectivo o individual, ese ente indefinido, impersonal, que precisamente por ello nos sirve para eludir nuestra responsabilidad. Es muy frecuente escuchar, en conversaciones, expresiones como "los niños de hoy en día son así por culpa de la sociedad" "el aumento de la violencia lo causa la sociedad" "la sociedad es cruel", y muchos otros argumentos que achacan a la "nebulosa" sociedad los males de nuestros días.
Y yo me pregunto:¿acaso no estamos eludiendo nuestra culpa de forma cómoda, al tener a quien echársela?. Es muy fácil decir : "esto es culpa de la sociedad"; nos inhibimos y tampoco acusamos directamente a nadie, porque el término es amplio y no nos sentimos aludidos al citarlo.

Pues bien, la sociedad somos todos, y la formamos todos, y la dirigimos nosotros. La sociedad eres tú, soy yo, somos NOSOTROS. Y de nosotros depende dejarnos llevar por la mayoría o tratar de poner nuestro grano de arena para que la "sociedad" se encamine hacia dónde nosotros queremos. De nosotros depende convertir el victimismo en activismo.

viernes, 22 de junio de 2007

Una inteligencia privilegiada


Resumen de frases absolutamente geniales de Groucho Marx:

"Bebo para hacer interesantes a las demás personas".

"Claro que lo entiendo. Incluso un niño de cuatro años podría entenderlo. ¡Que me traigan un niño de cuatro años!."

"Debo confesar que nací a una edad muy temprana"

"Desde el momento en que cogí su libro me caí al suelo rodando de risa. Algún día espero leerlo"

"Detrás de un gran hombre hay una gran mujer. Detrás de ella está su esposa."

"Disculpen si les llamo caballeros, pero todavía no les conozco bien"

"El matrimonio es la principal causa del divorcio"

"Él puede parecer un idiota y actuar como un idiota, pero no se deje usted engañar, es realmente un idiota." <----- Leyendo esta frase no os viene a la cabeza alguien..... ¿Bush?

"En las fiestas no te sientes jamás; puede sentarse a tu lado alguien que no te guste."

"Es mejor permanecer callado y parecer tonto que hablar y despejar las dudas definitivamente."

"Hace tiempo conviví casi dos años con una mujer hasta descubrir que sus gustos eran exactamente como los míos: los dos estábamos locos por las chicas."

"Hay muchas cosas en la vida más importantes que el dinero. ¡Pero cuestan tanto!"

"He disfrutado mucho con esta obra de teatro, especialmente en el descanso."

"He pasado una noche estupenda... pero no ha sido ésta."

"Hijo mío, la felicidad está hecha de pequeñas cosas: Un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna."

Inteligencia militar son términos contradictorios".

Jamás aceptaría pertenecer a un club que admitiera como miembro a alguien como yo."

"La humanidad, partiendo de la nada y con su sólo esfuerzo, ha llegado a alcanzar las más altas cotas de miseria."

"La justicia militar es a la justicia lo que la música militar es a la música"

"La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados."

"La próxima vez que lo vea, recuérdeme no saludarlo."

"La televisión ha hecho maravillas por mi cultura. En cuanto alguien enciende la televisión, voy a la biblioteca y me leo un buen libro."

"Lo malo del amor es que muchos lo confunden con la gastritis y, cuando se han curado de la indisposición, se encuentran con que se han casado."

"No estoy seguro de como me convertí en comediante o actor cómico. Tal vez no lo sea. En cualquier caso me he ganado la vida muy bien durante una serie de años haciéndome pasar por uno de ellos."

"No piense mal de mí, señorita. Mi interés por usted es puramente sexual."

"No puedo decir que no estoy en desacuerdo contigo"

"No reírse de nada es de tontos, reirse de todo es de estupidos."

"Nunca olvido una cara, pero en su caso estaré encantado de hacer una excepción".

"Nunca voy a ver películas donde el pecho del héroe es mayor que el de la heroína."

"¿Pagar la cuenta? Que costumbre tan absurda."

"Paren el mundo que me bajo."

"Pienso que todo el mundo debería creer en algo. Yo creo que voy a seguir bebiendo."

"¿Por qué debería preocuparme por la posteridad? ¿Qué ha hecho la posteridad por mí?"

"¿Por qué dicen amor cuando quieren decir sexo?".

"-¿Por qué y cómo ha llegado usted a tener veinte hijos en su matrimonio?
-Amo a mi marido.
-A mí también me gusta mucho mi puro, pero de vez en cuando me lo saco de la boca."

"-¿Qué haría si pudiera volver a vivir toda su vida?
-Probar más posiciones."


¿Quiere usted casarse conmigo? ¿Es usted rica? Conteste primero a la segunda pregunta.

"Señorita... envíele un ramo de rosas rojas y escriba "Te quiero" al dorso de la cuenta."

"Si sigues cumpliendo años, acabarás muriéndote. Besos, Groucho."
Felicitación de Groucho a un amigo

"Siempre me casó un juez: debí haber exigido un jurado."

"Todo lo que soy se lo debo a mi bisabuelo, el viejo Cyrus Tecumseh Flywheel. Si aún viviera, el mundo entero hablaría de él... ¿Que por qué? Porque si estuviera vivo tendría 140 años."

"Una mañana me desperté y maté a un elefante en pijama. Me pregunto cómo pudo ponerse mi pijama."

"Es usted la mujer más bella que he visto en mi vida... lo cual no dice mucho en mi favor"

M. Dumont: Dime Wolfie, cariño, ¿tendremos una casa maravillosa?
Groucho: Por supuesto, ¿no estarás pensando en mudarte, verdad?
M. Dumont: No, pero temo que cuando llevemos un tiempo casados, una hermosa joven aparezca en tu vida y te olvides de mí.
Groucho: No seas tonta, te escribiré dos veces por semana.

"Si les encuentran estan perdidos"
"¿Como vamos a estar perdidos si nos encuentran?"

jueves, 21 de junio de 2007

Una pequeña curiosidad


Estaba hoy escuchando la radio en el coche, y he oído una frase que Leo Bassi (este señor extraño que hace años se hizo famoso por tirar comida a los espectadores en sus actuaciones), persona no precisamente muy dada a grandes reflexiones, ha acuñado una frase que me ha llamado muchísimo la atención, ya que creo que se identifica plenamente con éste mi humilde blog. He aquí la frase en cuestión:

"Hay que recuperar las utopías, ya que sin ellas la vida carece de sentido."

Esto me lleva a pensar en el hecho de que, según coinciden sociólogos, psicólogos, psiquiatras, y demás estudiosos de los hombres (y las mujeres), el mal del presente y que aumentará progresivamente en los próximos años, es la depresión. Quizá el hecho de tener las necesidades básicas cubiertas, y no tener excesivas preocupaciones, el haber alcanzado un "cierto" bienestar, unido al hecho de saber que tampoco se puede ir más allá, que la vida no da más de sí, sea un factor clave en el aumento de este tipo de patologías.

Quizá, y quiero recalcar el quizá, ya que no quiero tratar temas tan complejos frívolamente, el recuperar la ilusión por algo, el tener unos ideales, que aunque utópicos, nos sirvan para sentirnos llenos de vida, pueda ser un antídoto para ello. Además, ninguna lucha es inútil, aunque los objetivos sean utópicos, ya que, según reza este mismo blog, la utopía es una verdad prematura, y me atrevería a añadir que,de lo que seamos capaces de luchar individual y colectivamente por ellas dependerá que tarden más o menos tiempo en convertirse en realidades.

miércoles, 30 de mayo de 2007

Cómo las aguas van volviendo a su cauce...


Cuando me decidí a iniciar este blog, me encontraba en un momento difícil de mi vida. Tras atravesar por dificultades en la empresa donde trabajaba, que me llegaron a provocar problemas de salud y un enfrentamiento con mi superior ( el cual, como muchos otros, fiel demostración de que el ostentar un cargo no implica, en la mayoría de los casos, capacitación para ejercerlo, y más bien parecen empeñados en demostrar diariamente su ineptitud), finalmente alcancé la rescisión de mi contrato, que en un principio me negaron y sólo me concedieron tras una baja de larga duración, me llevó a una situación extraña. Había conseguido librarme de la fuente de mis problemas, pero la sensación, lejos de ser agradable, era más bien triste. Había pasado de tener un trabajo sumamente absorbente, a levantarme por la mañana sin otro quehacer diario que dejar pasar las horas. La línea que separaba la ansiedad de la depresión empezaba a difuminarse para mí. Además, no quería tomar las pastillas que me había recetado el médico, ya que, las pastillas que actúan sobre el sistema nervioso central, son adictivas y creía que debía ser lo suficientemente fuerte como para superar las adversidades por mí mismo.
Ante este panorama, decido que una de las causas de este decaimiento es la falta de actividad, el levantarse cada mañana sin nada que hacer, ese sentimiento de exclusión social, aun teniendo las necesidades económicas cubiertas con cierta suficiencia debido a la prestación por desempleo, era demasiado para mí. El cambio había sido demasiado brusco, y a su vez, la idea de volver a trabajar, totalmente descartable por no encontrarme, ni mucho menos, recuperado de las secuelas que el stress y la ansiedad me habían causado.
¿Como ocupar entonces mi tiempo para reactivarme a mí mismo? Estaba claro que la idea de seguir trabajando de lo mismo en otra empresa no me resultaba en absoluto atractiva, y por tanto debía reorientar mi futuro profesional. Aquí es donde surgió la idea de preparar las pruebas de acceso a la universidad para mayores de 25 años. Después de consultarlo con mi novia, Eli, la cual me ha apoyado incondicionalmente en los momentos difíciles, y es sin duda en ellos donde verdaderamente se demuestra el amor (gracias amor mío, te quiero), con mi familia y con algún que otro amigo que había hecho el acceso anteriormente, me decido a iniciar esta andadura. El curso había empezado en septiembre, y yo me incorporo en enero, con todas las dificultades que ello me ha conllevado. Debo decir que sin la ayuda de un grupo de personas maravillosas que encontré en clase, que desde el primer momento me han pasado apuntes, resúmenes, me han aclarado las dudas que he podido tener, y todo ello con una generosidad digna de elogio, no lo habría conseguido. Gracias a Arcadi, Montse, Gemma, Noemí, Neus, Ignasi ..... y a todos los compañeros de clase que me habéis integrado desde el primer momento en un grupo humano que, a pesar de que ya llevaba cuatro meses trabajando, me ha abierto las puertas para formar parte de él. Gracias también a todos los profesores que me permitieron incorporarme a las clases ya iniciadas.
Sí, lo puedo decir, ¡¡¡¡¡ He entrado a la universidad !!!!!!, y con una nota muy superior a la que necesitaba para la carrera que quiero cursar. Necesitaba un 6,8 y he sacado un 8,26 de nota media, realmente no me lo creo. Ahí os dejo mis notas:
Comentario de texto: 8,5
Lengua catalana: 7,5
Lengua castellana: 4,5
Inglés: 8
Nota media de la prueba común: 7,68
Geografía: 8
Historia contemporánea: 9
Literatura: 9,5
Nota media de la prueba específica: 8,83
Nota final de la prueba: 8,26
Sin duda alguna, es una inyección de moral muy muy grande para mis dañados ánimos y mi alterada auto estima. He vuelto a recuperar el rumbo de las cosas y, lo mejor de todo, es que me gustan más ahora que antes de la crisis, así que casi creo que los problemas en el trabajo han acabado siendo positivos, porque han abierto unos horizontes que, de no haberse producido dichos problemas, quizá nunca hubiese dirigido mis pasos hacia ellos.
Además, también he encontrado trabajo, en un polideportivo, con poquita responsabilidad, para empezar poco a poco a reintegrarme al mundo laboral, y es un trabajo que me ilusiona y me apetece hacer.
Como he dicho en el título, parece que las aguas vuelven a su cauce, y el cauce parece más ancho, más limpio y más saludable que el anterior a la tormenta.

viernes, 4 de mayo de 2007

Coherencia



"Sé tú el cambio que quieres ver en el mundo." - Ghandi-


Es prácticamente imposible ser coherentes al 100 % con lo que pensamos. Las contradicciones están a la orden del día en todos nosotros, yo el primero. Incluso me atrevería a decir que obsesionarse con ello no lleva a ninguna parte. Uno no puede volverse un fanático de sus própias convicciones, porque eso te impide vivir. Aun siendo consciente de esta idea, los momentos de crisis en los que debes hacer frente a tus contradicciones aparecen con mayor frecuencia de la deseada. Creo que eso es positivo, ya que indica que tienes conciencia de tus actos y de sus repercusiones en el entorno que te rodea, aunque en muchos casos dicha conciencia te atormente.

Pero llevarlo al extremo es, como he dicho antes, imposible y nada recomendable, y probablemente sólo serviría para convertirse en un infeliz. No quiero decir con esto que debamos ser ajenos a todo, y que simplemente con la crítica cómoda desde nuestro bienestar ya cumplamos con nuestra conciencia. Lo que quiero decir es que en la actitud cotidiana del día a día tenemos la obligación moral, si somos críticos con el sistema y con la realidad que nos rodea, de ser coherentes y consecuentes con nuestras ideas, si no queremos precisamente encontrarnos
con la crítica de terceros, que en muchos casos no hacen nada para contribuir a cambiar las cosas, pero se muestran especialmente behementes con los que sí lo hacemos, o al menos lo intentamos.

Ahora quiero hablar de mí. Estoy muy lejos de ser ejemplo de nada, ni pretendo serlo, entre otras cosas porque creerme mejor que los demás sería una muestra de intolerancia y prepotencia. Lo único que pretendo, e intento, es poner mi granito de arena para que las cosas vayan hacia donde a mi me gustaría que fuesen.

Cuando abrí este blog, pretendía que el mismo fuese un espacio donde yo pudiese escribir sobre distintos temas, y mis reflexiones pudiesen ser contrastadas por los visitantes, con lo cual yo podría también enriquecerme con otros puntos de vista que ampliasen el mio, o lo modificasen si este era erróneo. Por supuesto asumí desde ese momento el hecho de que pudiesen haber comentarios en contra. Nunca he borrado ningún comentario ni lo pienso hacer. Este es un blog libre. Si sólo pretendiese leer comentarios que me regalasen los oídos no habría abierto el blog.

Agradezco a Gemma, que es un encanto, su juicio tan benevolente sobre mí. Me parece una persona muy inteligente y muy coherente también con sus convicciones. Ella ha abierto un poquito más mi mente.

Para concluir, es obvio que no podemos escapar ni aislarnos de la realidad que nos rodea, y todos tenemos hábitos y usos en nuestros quehaceres diarios que nos gustaría eliminar, pero si me preguntais si me considero una persona coherente, de verdad, honesta y humildemente, respondería que sí. Al menos lo intento, y tengo muy presente que puedo hacer en mi vida diaria para cada día, pasito a pasito, ampliar aún más esa coherencia, y que la piedrecita que pongo en la realidad para hacerla más justa, más cercana, más solidaria, sea cada día un poquito más grande.

viernes, 6 de abril de 2007

Sí, lo soy


Soy Marxista, ya que prefiero cien mil veces la ideología solidaria y proletaria de Marx y Engels, antes que las teorías liberalistas de Adam Smith, Malthús y otros economistas adinerados basadas únicamente en el poder del dinero y en el aumento de las desigualdades.
Soy comunista (aunque la palabra más exacta es socialista), porque creo en el hecho de que los Estados deberían proveer a sus ciudadanos de las necesidades básicas para vivir.
Soy rojo, y no me avergüenzo ni me ofendo cuando alguien me llama así, al contrario, es un orgullo que me cataloguen de ese modo.
Soy de izquierdas, porque creo en la libertad y en los avances sociales, ideológicos y de todo tipo.
Soy anticapitalista, porque creo que hay muchas cosas en la vida mucho más importantes que el dinero, y estoy en contra de que todo tenga que girar en torno al capital y la forma de favorecer a quien lo tiene y de excluir a quien no dispone de el.
Soy contrario al liberalismo económico, porque con el pretexto de crear mejores oportunidades de negocio y aumento de beneficios para las empresas se han realizado y se realizan auténticas barbaridades en el mundo (esclavitud, explotación infantil y adulta, expolio de los recursos del tercer mundo, etc.)
Soy ateo y contrario a las religiones, porque aunque haya personas de buena voluntad en ellas, creo que son una forma de manipulación tal como están y han sido planteadas a lo largo de la historia, han causado y causan guerras, muertes y problemas de todo tipo que me llevan a concluir que el mundo sería un lugar mucho mejor sin ellas.
Soy contrario al modelo de globalización de la economía y a todo lo que ella supone. (Deslocalización de las empresas, neocolonialismo...)
Soy sindicalista, porque creo en la eficacia de los sindicatos como la única defensa del trabajador contra la explotación y el abuso de las empresas.
Soy pacifista, porque no creo en los ejércitos como vía de solución de absolutamente nada, y de hecho, los militares nunca han solucionado nada históricamente, sólo son generadores de conflictos. Y por supuesto soy contrario al gasto militar vergonzoso que despilfarran todas las economías del mundo.
Soy ecologista, porque estamos cargándonos el planeta, y este quizá sea el punto más serio de todos los que he escrito, porque cuando el planeta se vaya a tomar por el culo ya veremos para que sirve el puto dinero, pretexto por el cual nos lo hemos cargado. Y por cierto, los informes sobre el cambio climático (el último de los cuales ha sido presentado hoy por la ONU) son absolutamente alarmantes ya que hablan de que el cambio climático es un hecho y se especula con graves consecuencias en periodos de 40 o 50 años (agotamiento de reservas de combustibles fósiles, aumento de las catástrofes naturales, sequías, erosión, colapso demográfico...) y aún todo y con eso EEUU, China y Rusia han presionado para rebajar las conclusiones del informe (como si el hecho de no ponerlo en un papelito fuese a cambiar la realidad).

Y probablemente me dejaré algunas cosas, pero quiero dejar constancia de todo ello en estos tiempos en los que vivimos, en los cuales afirmar muchas de estas cosas es ser catalogado de idealista trasnochado.

Como decía mi amigo Thoth en una conversación que tuvimos hace tiempo, y que probablemente él no recordará, cuando yo le dije que estaba en contra del sistema capitalista, él me respondió: "Si, pero es lo único que funciona", y yo contesté: "Un sistema en el cual 3/4 partes de la población se mueren de hambre no funciona", así que me da igual no estar de moda, me da igual ir contra corriente, me da igual afirmar cosas que hacen que la gente te mire mal y seas catalogado como un bicho raro, un inmaduro o un chiflado en las reuniones familiares.

Sí, lo soy.